|
La previa decía que había que estar bien abrigado porque el frío no iba a descansar, también decía que en Hurlingham había un partido al que se le debía prestar especial importancia. Hurling recibía en su cancha al Club Ciudad de Buenos Aires (muni para los amigos) y que entre estos dos equipos, hace ya un tiempo, y a partir de un par de resultados ajustados, existe una linda rivalidad, un pequeño clásico que se va agrandando en cada enfrentamiento.
El recibimiento para los locales fue, como de costumbre, realizado por la intermedia con banderas y papelitos (esta vez faltó la gaita). Si bien el estacionamiento estaba repleto el partido no era seguido por un gran número de personas. Hurling debió luchar todo el primer tiempo, ya que rápidamente Muni tomó las riendas y aunque no encontró efectividad comenzó a atacar. La picardía y sorpresa que le faltaba a la visita la tenía guardada el local que después de una salida rápida de un line llegó a apoyar los primeros cinco puntos del partido.
Luego de inaugurar el marcador empezaría una seguidilla de puntos que no daría descanso hasta el final. Al try de los de Hurlingham la visita respondió moviendo la pelota y llegando también a apoyar en el ingoal y convirtiendo los siete puntos. Con el partido promediando la mitad del primer tiempo empezaron las imprecisiones que llevó a ambos equipos a cometer infracciones que se traducían en puntos del rival que sumaba apuntándole a los palos.
Restaban sólo dos minutos para que termine el primer tiempo. El partido era muy parejo tanto por lo que decía el tanteador (Hurling 11 – Muni 13) como por las imprecisiones que hacían deslucir el trabajo de cada equipo. Finalmente antes de llegar al descanso los locales tenían pensado darnos mas emociones, no querían terminar la primera parte abajo y pudieron sumar tres puntos más para, por primera vez en el partido, pasar al frente y dejar las cosas 14-13.
Para la segunda parte las emociones no dejarían de llegar, ni bien arrancado el complemento una maratónica corrida volvería a poner en ventaja equipo de la capital. Hasta los veinticinco minutos los dos equipos se tomaron una licencia, como en una película de misterio donde las acciones parecen estancarse, los equipos se prestaron la pelota para explotar el tanteador en un apasionante final. Las emociones llegarían de la mano de Guillermo Caputto que apoyo el primer try de la seguidilla que dejaba a los locales con una ventada de once puntos sobre su rival. Sin embargo nada estaba definido, la visita no bajo los brazos y en dos contraataques mortales volvió a dar vuelta el tanteador y faltando tan solo cinco minutos puso las cosas 31-34 a su favor.
Es increíble como a veces nuestra conciencia nos juega malas pasadas, pero esos cinco minutos fueron tan intensos que parecieron ser los más largos de toda la tarde, en ese escaso tiempo no sólo Hurling consiguió el try de la victoria luego de empujar heroicamente hasta el ingoal, sino que Muni, faltando dos minutos tuvo también su chance en un penal que podía darle la victoria, pero esta vez la puntería no lo dejo festejar.
Si bien se pudo disfrutar de un partido emocionante donde hasta último minuto no se conoció al ganador, fue un encuentro donde abundaron los errores de juego de manejo, donde faltaron corridas penetrantes y se abusó tanto del juego “hacia el costado” como de la buena puntería de los pateadores. Este año fue duro para ambos equipos, con recambio en los planteles y la falta de jugadores “referentes” se lograron campañas que no fueron de lo mejor, en ese aspecto la cosecha de puntos es el reflejo del nivel de juego que ambos pueden mostrar. Al menos en esta ocasión Hurling pudo festejar.
Clickea en las "Dos campanas" y lee la opinión de los protagonistas.
Pablo Pittaluga |